miércoles, 25 de enero de 2017

Así no, tovarich

ASÍ NO, TOVARICH

            Leí en algún sitio que escribir era un proceso de desahogo, de vómito de aquello que se nos atraganta en el pensamiento. Que quién escribe no puede estar cuerdo, ni santo, ni muerto. Y así, entre arcadas suelo ponerme frente al teclado, otrora folio en blanco. Escupo palabras indigestas como gritos silenciados, que a algunos gustan y otros desconocen, pero siempre con el valor de cumplir su misión, liberarme y librarme.
            Analizo preso de mis limitaciones, limitado por mis desengaños, desengañado por los años de romperme la cabeza contra las paredes inamovibles del Sistema. Y así voy creando mi pensamiento, desarrollando mis ideas. A veces acertadas, errado en otras, pero sincero en mi opinión e incoherencias. Y con ellas convivo, también con mis certezas que reconozco minoritarias.
            Entre esas certezas puedo contar mi convencimiento de que, si esto no cambia, vamos hacia una sociedad con un paro estructural que rondará entre el 15 y el 25% de la población activa. Hablamos de más de 300.000 personas en Hego Euskal Herria que vivirán parados o precarizados, en la inseguridad económica más absoluta. Y no, no es una pedrada sin más, es la llamada revolución industrial 4.0, esa que nos habla de que la robótica es el futuro y que sustituirá el trabajo manual, esa que nos traslada a las películas futuristas, que nos habla de autobuses sin conductor, de que el futuro ya esta aquí.
            Ante esta situación nos hablan de la imperiosa necesidad de formación. Mano de obra de alta cualificación lo llaman. Y nos cuentan las bondades de ello, y que sólo con esa alta cualificación encontraremos trabajo. Es fácil que encuentren titulares del tipo “7 de cada 10 universitarios encuentran trabajo” metan en google y lo verán. Y lo venden como un éxito, y disimulan con los 3 restantes, el 30%. Y es que jugar a la media verdad es el éxito del Capitalismo. Pero no explican, ni explicamos que sí, que es probable que si seguimos por este camino sólo las personas muy formadas tengan un trabajo digno, y el resto peleen por las migajas, sin embargo esto no va a ser porque se creen más puestos de trabajo cualificados, sino porque desaparecerán el resto. Y esto, tovarich, no es catastrofismo, sólo realidad.
            Y sí, me refiero a ti, tovarich, a ti con quien comparto muchos puntos en común, porque de la burguesía nada espero. Sin embargo, tú sigues inamovible en la idea de que el trabajo, el empleo, es la piedra angular sobre la que se asienta la sociedad, y ese tiempo está pasando. Llega sin embargo un tiempo en el que hay que hablar de reparto, de reparto del trabajo, de reparto de la riqueza, de colaboración, y de poner la vida en el centro, por delante del empleo y la economía. Y eso requiere debate tovarich. Requiere que hablemos en serio de cómo vamos a repartir el poco empleo que habrá y cómo vamos a evitar que ese reparto suponga una merma en las condiciones de vida, y al contrario, conlleve una mejora en la misma. Yo, tovarich, lo tengo claro, eso pasa por un reparto de la riqueza que en este nuevo tiempo no llega solo con la fiscalidad, sino con una distribución directa de la riqueza. ¿A través de una Renta Básica? Quizás, debatámoslo.

            Y es que si no lo hacemos nosotros lo hará la burguesía, quién, viendo lo que viene, empieza a girar su discurso y ya empiezan a hablar sin tapujos de esa posibilidad. Pero hay diferencias, porque ellos no hablan, ni creen en la  dignidad, ni en derechos, sólo tienen miedo. Miedo a que una población excesivamente empobrecida pueda ser peligrosa. Y ante eso prefieren plantear una propuesta de caridad, sí, caridad para menesterosos. Y lo llamarán Renta Básica y no lo será, pero ya nos habrán robado la palabra, y con la palabra la idea, y sin ideas, tú ya lo sabes tovarich, sin ideas no somos nada.  

viernes, 20 de enero de 2017

Holocausto Trumpnival

HOLOCAUSTO TRUMPNIVAL
                                                                      
            Queridos amigüitos, hoy es el día. Todos los astros confluirán a la hora señalada, en el lugar indicado, y veréis cuatro jinetes salir al son del acordeón del nuevo César, mientras se desatan las siete plagas, la tierra se abre y lenguas de fuego caen del cielo. El olor a azufre lo impregnará todo, y sabréis entonces, queridas amigas, que vuestro fin está cerca. ¡Arrepentíos ahora o sufrid para siempre! Pues cuando escuchéis las Trumpetas será tarde. Hoy es el día del apocalipsis, hoy es el día en el que invisten a Trump en la metrópoli imperial.
            Trump, ese bocazas de piel zanahoria y paja por cabellera. Multimillonario aunque menos. Amigo del monstruoso masha siberiano. El del ático dorado. El misógino racista. Hoy, a las 12, hora imperial, tomará posesión de su cargo para ser el cuadragésimo quinto (45º) presidente de los Estados Unidos de América y ahí se terminará todo. Lástima.
            Será el final de una época de paz y prosperidad como jamás haya conocido el ser humano. Sin guerras, sin amenazas nucleares, sin pobreza ni desigualdad, sin racismo. Será el fin de “la Era” con mayúsculas. Y eso acojona, lo reconozco. Con Trump volverá todo lo malo del mundo y olvidaremos los éxitos de sus predecesores. No recordaremos Irak, Libia, Siria. Ni a Allende, ni la Contra nicaragüense, ni Vietnam. Añoraremos la guerra de las galaxias. La de Reagan, que las de Lucas siempre vuelven a casa por Navidad. Nos olvidaremos de aquel primer presidente negro que le precedió y con el que terminaron los crímenes racistas de la policía. Hoy a las 12 horas será el fin del mundo y a mí me pillará currando.
¡Vaya por Dios! Al menos podían haber tenido la deferencia de hacer la investidura en domingo, con los centros comerciales abiertos y tal. Y la pregunta siguiente es saber a qué hora declarará la Guerra, la grande, la con mayúsculas, esa que nadie quiere. Motivo por el que durante los últimos años se han aumentado los gastos militares en todo el mundo, para evitarla. Cómo para evitarla están muriendo, solos y sin ayuda, diplomáticos rusos, y se llenan de tanques las fronteras orientales de Europa.
Trump es  lucifer, luzbel, belcebú, el maligno, el leviatán, satán, el demonio, el diablo, y aquí huele a azufre que dijera el digno comandante en el estrado de las Naciones Unidas, después de hablar el Santo Bush. Y todavía no ha empezado su mandato y yo ya echo en falta a Nikita khrushchev aunque sea políticamente incorrecto hablar de la URSS.

Sea como fuere, está claro que Trump no puede ser santo de la devoción de nadie, pero yo, ¡qué queréis que os diga! No me siento ni más ni menos intranquilo. Que el mundo se va a la mierda no es algo que no sepamos todas aquellas personas que estamos decididas a cambiarlo. Y para quienes quieren seguir por estos derroteros el verdadero riesgo son los buenos, aquellos que luchan toda una vida y son imprescindibles. Trump no es sino el resultado de un cocktail explosivo que ellos mismos han preparado. Al igual que Hitler lo fue de su tiempo. Y ya lo dijo Durruti, para acabar con el fascismo hay que derrotar a la burguesía. Pero bueno, qué voy a saber yo si soy parte de esa inmensa minoría que no tiene voz, porque hace tiempo que nos la han robado. 

lunes, 16 de enero de 2017

Vulvas, penes y seres aneuronales

PENES, VULVAS Y SERES ANEURONALES


Cartel censurado en Facebook de la campaña de Chrysallis EH
                                                         

            En las últimas semanas hemos asistido a una exitosa campaña llevada a cabo por Chrysallis Euskal Herria que ha levantado ampollas como hace tiempo no se recordaba. La campaña nos cuestiona sobre si transexual se nace o se hace, sobre si el género se construye o no. Por supuesto, yo no tengo la respuesta. Soy consciente de que simplemente intentar dar mi opinión sobre el tema sería meterme en un fangal del que difícilmente pueda salir con mis escasos recursos sobre el asunto. Sin embargo, sobre lo que no puedo callarme es acerca de la respuesta que está obteniendo la campaña por la parte más reaccionaria de la sociedad.
            Sorprende que aquellos que se convierten en los únicos garantes de la paz y la democracia cuando aparece una simple pintada en una sede de algún partido, y los llaman ataques terroristas, ahora callen como lo que son. Mobiliario público destrozado, motivo por el que algunos y algunas están pasando décadas en prisión, y aquí nadie dice nada. Ni se sabe que esté habiendo investigación alguna, y por supuesto, jamás nos enteraremos de que haya algún detenido. “Ladran, Sancho, señal de que cabalgamos” aunque Cervantes no lo dijera.


Estado en el que quedó una marquesina en Gasteiz (Vía @Gasteizhoy)
                                 
            Ésta campaña de Chrysallis no sólo abre un debate muy interesante, profundo e importante, sino que se está demostrando fundamental para desenmascarar la realidad reaccionaria en la que vivimos. La respuesta vandálica que está recibiendo es una prueba de que cuando algo, sea lo que sea, ataca los privilegios de esa parte de la sociedad tradicionalista que pervive y gobierna, la respuesta no se hace esperar.
            Y justificarán estos ataques por el bien de los niños. Incluso nos hablan ya de querellas por “corrupción de menores”. Porque así funcionan. Porque es su forma de actuar, atacar diciendo que nos defienden. Es por nuestro bien, pero no nos engañan, es por el suyo, por sus privilegios, por su estatus, por su poder. Esta campaña pone en cuestión, como he dicho al principio, si se nace o se hace. La querella, además va más allá y pretende trasladar la idea de que la transexualidad es una elección, seguramente pensarán lo mismo de lesbianas y homosexuales, pero hoy no tocan, y que por tanto, como los menores no son considerados por la Ley personas que se puedan gobernar por sí mismos, son los padres quienes toman esa hipotética decisión.

Estas personas, a las cuales el mero hecho del reconocimiento de la existencia de la transexualidad ya les producía acidez de estómago y vomitan bilis cuando se plantean derechos, o simplemente se exige la despatologización (No considerar la transexualidad como una enfermedad), esas personas no pueden aceptar otra verdad que no sea la suya. U eso es lo que ha logrado Chrysallis, demostrar que la transfobia es una enfermedad que goza de buena salud y que hay que erradicar.   

viernes, 13 de enero de 2017

Las madres del running

LAS MADRES DEL RUNNING
           
    -Siempre es la misma historia…- relata Martina a este juglar. Lleva envuelto el rostro en su característico pañuelo negro, elegido el color en contraste, precisamente, de las llamativas prendas fosforescentes de los “runners” – Empiezan con unas inofensivas carreritas, para mejorar el físico, dicen, y cuando te quieres dar cuenta ya no tienes hijo, ni hija. Viven para el triatlón. Se les va el sueldo y el tiempo en “entrenos”, viajes para competir, en ropas extramarcianas, aplicaciones para el móvil… Para controlar sus constantes y eso. Ya me entiendes.

    No tienen tiempo pa´ná más. Trabajan como burros para poder comprarse esto o aquello que les permita mejorar unos segundos en la próxima prueba. Mi Fernando, por ejemplo. Desde que empezó con esto del runner ya no vive para otra cosa. ¡Quién me lo iba a decir! –Suspira- Echo en falta verle llegar borracho y dando tumbos un sábado por la noche.

    Ya no va a la “tasca de manin” a estar con sus amigotes. Se pasa el día entrenando. Del curro al “entreno” y del “entreno” al curro. Ni reuniones sindicales, ni militancia en el partido, ni nada.

    Mi Fernando era un chico muy comprometido, sabe usté. Allá dónde había una injusticia, allá estaba él, con su megafonillo, sus pancartas, sus camisetas cutres… Claro que también me preocupaba aquello. Ya sabe, él estaba un pelín “fuertecito” y cuando había que correr delante de “la madera”… pues bueno… Por eso al principio no le di importancia cuando apareció en casa con aquellas mallas coloridas y empezó a salir a correr por las noches. Le vendrá bien, pensé, pero ahora… ¡Es que está enganchado! –Las últimas palabras surgen entre sus labios entrecortadas y los ojos se le llenan de lágrimas que enjuaga descuidadamente con un pañuelo que extrae de la bajamanga.

    De todos modos tengo que darle gracias a Dios que mi Fernando no me salió culturista como el hijo de la Puri. ¡Ella sí que lleva una cruz encima! Con tanta pastilla, compuestos proteínicos de esos… ¡Pobrecica!

     Pero, ¿sabe?, vamos a luchar, no vamos a resignarnos, que sabemos que del running también se sale. Hemos creado, con mucho esfuerzo y sacrificio, itinerarios de reinserción que funcionan muy bien. Rutas de pintxos por alde-zaharra, excursiones a las sidrerías, con sus txuletones y su txotx,… cuesta, pero hemos visto verdaderos milagros.

    De todas formas, tampoco nos olvidamos de los responsables de esta situación. ¿Quién ha metido el running en nuestros barrios? ¿Quién se beneficia de tanto sufrimiento? Porque sufren. Tendría que ver a mi Fernandito cuando llega a casa después de correr un triatlón de esos. Es como si quisieran tener una juventud dormida como en el 85. Pero aquí estaremos, de pie y con el pintxo en la mano, resistiendo lo que haga falta.


     Me despido de esta gladiadora del siglo XXI y la dejo disfrutar de su tapa de carrilleras al vino tinto mientras lee un diario generalista y no deportivo. Abandono la tasca pasando entre los leprosos de este siglo que se agolpan en el exterior, ocultándose de la lluvia entre el humo de sus cigarrillos y dejo atrás el siglo XX para caminar esquivando corredores luminosos que pasan a mi alrededor con sus mallas y zapatillas fosforitas….     

martes, 10 de enero de 2017

Vagos, ladrones y jeltzales

VAGOS, LADRONES Y JELTZALES
            Un mes llevaba sin escribir. No faltaban razones, quizás tiempo. Pero hoy ya no podía evitarlo. Siempre he mantenido que prefiero a los curas con sotana para verlos venir. Y así, con sotana, es como veo a los del PP. Son claros. Todos y todas sabemos a qué “juegan”. Recortan y no se cortan. Son fascistas, y no lo callan. Y en eso le llevan una gran ventaja a la derecha floral vasca. Perdonen los términos peyorativos, pero esto ya roza el cachondeo, y tener que escuchar que “el PNV tiene un lado más social que el PP” ya sería de carcajada si no fuera algo tan serio.
            La recién destituida-ascendida, exdiputada Foral de Servicios Sociales de Araba, actual flamante Consejera de Empleo y Asuntos Sociales del gobierno Urkullu, se hizo un hueco en la política de la CAPV siendo la que firmó la sentencia de muerte del servicio de lavandería del Hospital de Santiago. De ese éxito surgió su siguiente gran “hit”. Incumplir la Ley de Servicios Sociales en Araba, con ella de Diputada. Porque se le da muy bien eso de incumplir leyes, aunque está en el “lado bueno” de la baraja y sabe que jamás habrá operaciones “araña” contra ella y los suyos. Y ahora, ya de Consejera, anuncia que se va a saltar otra Ley, en este caso la Ley de Garantía de Ingresos.
            Explica esa Ley, en su artículo 20, que las cuantías correspondientes a la Renta de Garantía de Ingresos se calculan en base al SMI. Sin embargo, más ancha que larga, la ínclita nos explica que no, que esa es una interpretación, y que ella interpreta que no tiene que unir la subida de la RGI al SMI, porque… porque le sale del Florido Pensil, y punto. Que con el 1,5% del IPC van que chutan los y las vagas que cobran la RGI, que si les sube 50€ no van a querer trabajar, y así, de paso, el Gobierno Vasco se “ahorra” unos 26 Millones de € de nada, que se los pueden regalar a SHESA (Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi, SA) para que busquen gas en un lugar donde no había en 2006 pero que ahora, y tras gastar 27 millones va a salir a espuertas. Y que ya lo celebrarán con angulas y Moët.
            La Señora Artolazabal tiene además un peculiar “style” para estas cosas. Un estilo que podríamos definir de alevoso si existiese la justicia terrenal, de la divina ni hablar. Tiene por norma anunciar sus recortes en temporadas de “máxima” audiencia. Así se firmó el Mapa de los Servicios Sociales de Araba en la última semana de julio con la parroquia en la playa o pensando en ella. Así dejó atado el incumplimiento de la Ley de Servicios Sociales, anunciando una prórroga unilateral y alegal el 26 de diciembre, con la resaca navideña en nuestras sienes. Y así, en ese mismo periodo navideño, nos dicen que no cumplirán la Ley de Garantía de Ingresos. Que la Ley es para pobres.

            Pobres, esa es la clave, el insulto, lo peyorativo de su actuar. Ahí reside la justificación de sus actos. Y así se desprende de las justificaciones que estamos escuchando en estos últimos días ante las críticas que están arreciando contra su recorte a la RGI. El PNV en pleno empieza a sacar la patita y se agarra al discurso marotil, aquel que habla de vagos y maleantes, solo que el PNV no discrimina por nacionalidad, para ellos no es una cuestión de origen, sino de estatus. Los pobres son por naturaleza vagos, por eso son pobres, y si no pasan hambre no trabajan. Pero como diría mi padre, “pobre pero honrao” Lástima que ser ladrón, cuando se lleva corbata, dé marchamo de buen gestor. Incineradoras, fracking, autopistas, y supersures al margen.